viernes, abril 20, 2018

Las ilusas pretensiones del senador Marco Rubio



En una conferencia de prensa, durante la VIII Cumbre de las Américas, realizada en Lima, el corrupto senador por La Florida, Marco Rubio, además de evitar responder directamente la pregunta del periodista Sergio Gómez, del diario Granma, sobre los más de tres millones de dólares que ha recibido como soborno de la Asociación Nacional del Rifle (ARN), con su acostumbrado cinismo expresó que esperaba que Cuba y Venezuela fueran algún día como Perú.
Por supuesto, no se refería al heroico Perú de Tupac Amaru II, de José de San Martín, Simón Bolívar y Antonio José de Sucre. Tampoco hablaba del patriota Leoncio Prado, combatiente de tres guerras, la primera contra el último intento español de reconquistar el Perú, en 1866, la segunda por la independencia de Cuba y la tercera contra la invasión chilena. No es el Perú de Mariátegui, o por el cual, Fidel Castro en noble gesto, donó sangre para los damnificados por el terremoto de Huaraz de 1970 y envió una brigada médica a atender a los heridos; ni al que llegó un contingente de médicos cubanos luego del terremoto de Ica de 2007, ni al que Cuba brinda ayuda solidaria en la formación de numerosos médicos y otros profesionales en la Isla.
¿A qué Perú se refería entonces el mafioso Marco Rubio? No cabe duda que al de la camarilla de presidentes corruptos y neoliberales que desgobernaron ese hermano país durante los últimos 30 años, con la anuencia de sus amos yanquis.

Fujimori

Los gobiernos de Perú, desde la década de los 80 con Alan García, han infringido los derechos humanos. Especialmente destacado es el caso de Alberto Fujimori, quien gobernó por diez años y a quien se le atribuyen violaciones en esta materia.
El pasado 24 de diciembre, el ex presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, concedió el indulto humanitario a Fujimori, pese al rechazo de los familiares de las personas asesinadas por el dictador y de gran parte de la población.
Una de las acciones más representativas de su mandato, fue el “autogolpe” en 1992, en el que disolvió el Congreso y el Poder Judicial, en medio de un gran descontento social.
El mismo tribunal que juzgó a Fujimori estableció que él y su asesor Vladimiro Montesinos asumieron el control total de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas. “¿Está probado que el acusado Alberto Fujimori, como jefe supremo de las FF.AA y la PNP ejerció potestades político militares y potestades militares efectivas, evidenciando mando y comando máximo sobre las fuerzas del orden, tanto a nivel político estratégico, como táctico y operativo? Sí lo está”, dice la sentencia.
Esta medida le permitió consolidar un régimen autoritario. En 2009, Fujimori fue condenado a 25 años de prisión por los casos Barrios Altos y La Cantuta, sentencia ratificada en 2015.
El primer caso abarca el asesinato de 15 personas, incluido un niño de 8 años, durante una fiesta en la que se creía participaban miembros de Sendero Luminoso, lo que fue descartado por la justicia.
El segundo caso corresponde al secuestro asesinato y entierro en fosas a ocho estudiantes y un profesor de la Universidad Nacional Enrique Guzmán y Valle, el 18 de julio de 1992.
En ambas acciones estuvo involucrado el Grupo Colina, un destacamento de inteligencia que combatía a movimientos como el mencionado Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).
Fujimori, condenado por dar libertad y garantizar impunidad a esta organización, se le acusó, además, de irrespetar el derecho a la vida, el derecho a la integridad personal, las garantías judiciales, la protección judicial y la libertad de pensamiento y de expresión, entre otros.
Por su parte, la Justicia chilena aprobó el pedido, realizado por la justicia peruana en el 2015, para que Fujimori fuera procesado en Perú por dos delitos adicionales, homicidio calificado y asociación ilícita para delinquir.
Estos crímenes están relacionados con el asesinato de seis personas en el distrito de Pativilca, Barranca, en el año 1992, a manos del grupo Colina.

La corrupción de la mano de Alan García

En cuanto a Alan García, la gran mayoría de peruanos considera que su gobierno fue el más corrupto de la historia. Así lo demuestra la X Encuesta Nacional de Percepciones de Corrupción, presentada por Proética.
Cómo olvidar la creación del Comando Paramilitar “Rodrigo Franco” por Agustín Mantilla encargado de asesinar a dirigentes sindicales y populares; la masacre de los penales en 1986; las cuantiosas sumas de dinero malversadas en el famosísimo y promocionado tren eléctrico que nunca llegó a funcionar; los millones de dólares MUC derrochados en complicidad con sus socios los “doce apóstoles”; el caso Zanati, INDUMIL; los Mirages; la venta irregular de acciones de la deuda externa a cargo de Luís Alva Castro; la carne podrida importada por Morales Bermúdez, etc., etc., etc., a la par del copamiento absoluto y manejo corporativo del estado por parte de la “maquinaria” aprista de aquel entonces.
Durante su última campaña presidencial, García prometió y propagandizó a los cuatro vientos que había cambiado, que había madurado políticamente y que atrás quedaba ese joven “rebelde” de 1985, que con solo 36 años de edad, trató de aplicar un modelo económico heterodoxo y buscó favorecer sectariamente al viejo partido de la estrella en el manejo de la administración pública.
Pero durante su último mandato se llevaron a cabo una serie de licitaciones (compras del estado) que pusieron en evidencia la descomposición moral de este gobierno y su verdadero carácter.
En particular, se generó un gran escándalo cuando se hizo pública la valoración en el costo de 469 patrullas adquiridas por el Ministerio del Interior a cargo de Pilar Mazzetti. Esta compra del estado permitió que cada unidad vehicular sea valorizada en más de 29 mil dólares, y posteriormente quedó demostrado que el precio real apenas alcanzaba los 13 mil dólares. De esta manera, el Ministerio del Interior permitía que el estado perdiera casi 16 mil dólares por cada patrulla. Después de algunas idas y venidas y ante la presión mediática Alan se vio obligado a deshacerse de la cuestionada Ministra, y en su reemplazo nombró a Luís Alva Castro, aprista de viejo cuño, vinculado directamente – en calidad de Primer Ministro y Ministro de economía – al nefasto primer gobierno del APRA.
Uno de los últimos sucesos de corrupción protagonizados por la banda aprista fue lo ocurrido con el otrora Coronel de la Policía Nacional y ex candidato a la Alcaldía de Lima por el APRA, Benedicto Jiménez (alias el sheriff), quien se desempeñaba como director del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), cargo que asumió ante la renuncia de la abogada Rosa Mavila, al detectar actos de corrupción y malos manejos en este sector.
A partir de una denuncia hecha por el diario El Comercio, se descubrió que Benedicto Jiménez era un cercano colaborador del inefable narcotraficante Fernando Zeballos Gonzáles (alias el lunarejo), uno de los más grandes narcotraficantes del país y del extranjero. La investigación demostró -a través de un correo electrónico interceptado a Jiménez- que el sheriff alimentaba al narcotraficante con información confidencial valiéndose de su estratégica ubicación en la Policía Nacional. La presión mediática y la contundencia de la denuncia obligaron a que Jiménez fuera desembarcado de su cargo pero no sin antes asegurarse los apristas de que este ubicara en diversos cargos de confianza del INPE a los “compañeros”.
Los sucesos reseñados líneas arriba demuestran lo incongruente que suele ser siempre poner al gato de despensero, más aun cuando este gato tiene las garras muy afiladas y cinco años de experiencia cleptómana.
Por si esto fuera poco, el ex presidente Alan García se presentó a finales del año pasado ante la Comisión Lava Jato del Congreso. Ahí respondió principalmente sobre la adjudicación de la línea 1 del metro de Lima (tramos 1 y 2) al consorcio encabezado por Odebrecht. Ese caso tiene que ver precisamente con una de las dos investigaciones que se le siguen en el Ministerio Público—por tráfico de influencias.
A fines de marzo, el fiscal anticorrupción Hamilton Castro, jefe del equipo especial del Ministerio Público para el Caso Lava Jato, inició una investigación preliminar contra García. También incluyó al ex ministro de Transportes, Enrique Cornejo, y a Oswaldo Plasencia Contreras, ex director de la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico de Lima (AATE). Se les imputa el presunto delito contra la administración pública en la modalidad de tráfico de influencias en agravio del Estado. Y es que, para el Ministerio Público, los citados ex funcionarios habrían influenciado para facilitar que el consorcio encabezado por Odebrecht gane la licitación de la línea 1 del metro de Lima (tramos 1 y 2).
Cabe anotar que Odebrecht ha reconocido haber pagado US$8 millones en coimas a funcionarios del segundo gobierno aprista por la licitación. Por este caso se encuentran con prisión preventiva actualmente los ex funcionarios Jorge Cuba, Edwin Luyo, Miguel Navarro, entre otros.
No es el único caso que lo involucra. En mayo de este año, el semanario Hildebrandt en sus trece dijo que la Justicia de Brasil encontró las siglas A.G. junto a anotaciones relacionadas a Olmos. El portal Ojo Público dijo que al menos A.G. aparecía en al menos 10 anotaciones.
El exparlamentario Juan Pari, quien presidió la Comisión Lava Jato en el anterior Congreso de la República, dijo: “Las iniciales A.G. no solo aparecen en un solo sitio. En ese documento de la Policía Federal se habla de la Interoceánica Sur, Interoceánica Tramo Norte, del Metro de Lima”.
A fines de 2016, Odebrecht admitió a la Justicia de Estados Unidos que entre 2005 y 2014 pagó 29 millones de soles a funcionarios peruanos para ganar las principales licitaciones de infraestructura.
García tildó de felones a quienes recibieron dinero de Odebrecht por el Tren Eléctrico, entre ellos el encarcelado ex viceministro Jorge Cuba, quien recibió sobornos a través de cuentas en la Banca de Andorra. Agregó que no tiene trato con Cuba cuando le pidieron que le invoque a colaborar con la Justicia.
El ex mandatario también declaró sobre su vinculación con la realización del Gasoducto del Sur, que fue concesionada a Kuntur durante su gestión y que en el Gobierno del expresidente Ollanta Humala pasó a manos de Odebrecht. “El señor Odebrecht dijo en el último interrogatorio que el señor García tenía mucho interés en el gasoducto.
Un 35% en promedio cree que la gestión del líder aprista fue la más corrupta de los últimos 20 años en el país. Ese porcentaje crece si solo observamos a los jóvenes de 18 a 24 años. Allí, el 40% está convencido de eso. Un 34% de las personas en el segmento de 25 a 39 años consideran lo mismo, y un 32% las de 40 años a más.
En segundo lugar está el ex presidente Alberto Fujimori, con 23%. En tercer lugar aparece el ex mandatario Ollanta Humala, con 22%, y en último lugar el ex jefe de Estado actualmente prófugo de la justicia, Alejandro Toledo, con 15%.

Pero Alan García no fue el único

En relación al ex presidente, Pedro Pablo Kuczynski (PPK), un 75% dice que su labor en cuanto a lucha contra la corrupción fue ineficaz.
Del ex mandatario Ollanta Humala actualmente en prisión, y del ex jefe de Estado prófugo de la justicia Alejandro Toledo, no vamos a profundizar en este artículo pues se haría demasiado extenso, tantos son los cargos de corrupción que obran contra ellos.
En lo que respecta al otrora presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, el mismo que indultó a Fujimori, como es sabido, tras un año, siete meses y 21 días en el cargo, , dimitió en medio de un escándalo de corrupción y en la víspera de una moción de censura por la trama de Odebrecht. Los 27 legisladores opositores que introdujeron la moción citaron una incapacidad moral al denunciar que el presidente mintió en las declaraciones que dio sobre sus vínculos con la compañía brasileña.
La constructora, que está acusada de corrupción en varios países de América Latina, informó al Congreso peruano que pagó US$4,8 millones a dos firmas de asesoría vinculadas a Kuczysnki, una de ellas cuando era funcionario del gobierno del expresidente Alejandro Toledo.
El mismo día, Rosa Bartra, la presidenta de la Comisión Lava Jato, encargada de investigar al pago de presuntos sobornos de la constructora brasileña a funcionarios peruanos, mostró un documento que Odebrecht envió a su grupo en el que señalan que pagaron US$782.207 a la firma Westfield Capital, una empresa de asesoría de banca de inversión vinculada al mandatario peruano.
Los pagos, informaba el documento, eran por siete consultorías que realizó la firma entre noviembre de 2004 y diciembre de 2007.
Asimismo, el documento señala que otra firma, llamada First Capital, ubicada en la misma dirección de Westfield, recibió cerca de US$4,4 millones por asesorías en proyectos en Perú entre el 2004 y 2013.
Cuando se dio a conocer la información el Congreso pidió la renuncia del mandatario por lo que dijo eran sus vínculos con esas empresas.
“Es evidente que la permanencia de Kuczynski en el máximo cargo de la nación era insostenible a raíz de las pruebas concretas de actos de corrupción que la Comisión Lava Jato le ha mostrado al Perú”, declaró el portavoz de Fuerza Popular, Daniel Salaverry.
A raíz de este proceso una serie de congresistas fueron acusados constitucionalmente. Los procesos de desafuero de estos políticos se sumaron a la segunda moción de destitución contra el ex presidente Kuczynski. Para colmo, a todo ello se unió la denuncia de compra de votos para impedir la destitución de Kuczynski. En las grabaciones difundidas se ve a Kenji Fujimori ofreciendo a congresistas, en nombre del Ejecutivo, la realización de obras públicas y dinero a cambio de que votaran en contra de la destitución del presidente.
Tal es el modelo de sociedad que pretende Marco Rubio para Cuba y Venezuela.
Si algo prosperó en Perú bajo el neoliberalismo además de la corrupción son el narcotráfico, el desempleo, la pobreza, la insalubridad, la falta de educación,el abandono de la infancia desvalida, la marginación de los campesinos sin tierras, las desigualdades de género y la inseguridad ciudadana.
Tales son los males que fueron erradicados de nuestra patria el 1 de enero de 1959 por la revolución triunfante.
Al respecto, el gobierno yanqui y la mafia cubano-norteamericana debieran recordar que hace 57 años sus vanas ilusiones de restituir estas lacras en nuestra patria fueron enterradas para siempre en las ardientes arenas de Playa Girón por el pueblo victorioso, que encabezado por nuestro invicto Comandante en Jefe Fidel Castro, se enfrentó resueltamente a las hordas mercenarias que representa hoy el corrupto senador Marco Rubio.

Miguel Angel García Alzugaray

“Patria o muerte, hemos vencido”



Diciembre de 1976, constitución de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Tuve el privilegio de asistir a la Constitución de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, el 2 de diciembre de 1976. Era viernes, pero para los cubanos no fue un día como cualquier otro. Habíamos vivido, desde comienzos de ese año, un largo proceso de Institucionalización del país. Reordenamiento total: nueva Constitución, nueva división territorial, nuevos ministerios, creación de gobiernos locales, las primeras elecciones para la mayoría. La nación dio un vuelco y cayó de pié. Pletóricos de esperanzas y proyectos, estábamos siendo testigos de una jornada memorable.
Las entonces rojas cortinas del Teatro Carlos Marx, fueron recogidas lentamente, y allí, sentado para dirigir lo que allí iba a ocurrir, estaba, tal y como exigía la Ley, el diputado de más edad: Juan Marinello Vidaurreta, abogado, poeta, ensayista, maestro, y hombre de la vanguardia intelectual y la política cubana; actuaban como secretarias las compañeras Lucía Perdigón Martín y Ramona Curbelo Hernández, las dos diputadas más jóvenes.
Desde mi lugar, periodista de BOHEMIA recién estrenada en la profesión, fue una experiencia extraordinaria, a la que sucedieron 28 años largos escribiendo acerca de estos temas, entrevistando diputados, visitando casi todos los rincones del país, madurando, desde la práctica: la Democracia, concepto tan llevado y traído por el mundo, tan utilizado como bandera sobre todo en mano de quienes no la ejercen.
Los detractores de la Revolución Cubana, dos palabras que llevan intrínseco: gobierno, Partido y el pueblo, llevan 60 años atacando a Cuba por su ausencia de democracia, y pueden existir elementos discutibles en este sentido, pero ninguno de ellos afecta el derecho a la salud y educación gratuitas, ni la igualdad de derechos sin discriminación por sexo o raza, ni el derecho al trabajo y otras muchas más oportunidades que tenemos los cubanos que por habituales, ni las vemos.
No voy a explicar ni tratar de convencer a nadie de que el sistema electoral es el mejor, ni de si es el más democrático o no, sólo les remito a que busquen información y estudien otros métodos electivos que existen en el mundo, sobre todo los referidos a los países más desarrollados del planeta.
He sido testigo de decenas de sesiones de la Asamblea Nacional, y de Asambleas locales, de cientos de reuniones de circunscripción entre los años 1977 y 2003, y puedo dar fe de que no es el sistema, son los hombres y la aplicación de determinadas directivas, quienes llevan sobre sus espaldas la responsabilidad de los errores que hemos sufrido.
Tampoco podemos pasar por alto las vicisitudes económicas vividas en los últimos años, de los 40 que tiene el Parlamento. La cantidad de ataques de todo tipo para impedir el desarrollo económico y desprestigiar a Cuba, no sólo desde fuera, sino desde dentro por parte de seres oportunistas que se arrogan el derecho de criticar la Revolución de frente, o lo que es peor de forma solapada, mordiendo la mano que les dio de comer, que los hizo lo que son.
Las dificultades económicas son el peor enemigo del avance de nuestro sistema democrático, pues un delegado de circunscripción que soluciona los problemas más acuciantes de la gente, que repara viviendas y avenidas, que facilita trámites, que propicia beneficios para la localidad, siempre será un buen delegado. Pero ese hombre o mujer que ni tiene recursos, ni administra, y a veces ni tiene el apoyo de las entidades administrativas. Ese representante del gobierno en la base, tiene aún -40 años después- un reto extraordinario.
Aunque ahora hubo una renovación del 42 por ciento, ello es referido a la octava Legislatura, pero permanece en el Parlamento un número importante que son fundadores y comprenderán mejor lo que digo.
Dentro y fuera de Cuba había muchas expectativas acerca de¿Quién sería el nuevo Presidente?, ¿Cuáles serán los cambios? El cubano, -que en ocasiones no muestra su educación formal-, tiene, sin saberlo, una alta instrucción política, y en los últimos meses el tema obligado en reuniones de amigos y familia, ¿Qué pasará en Cuba a partir de que Raúl deje la Presidencia del país? Los alumnos más avanzados decían, que en la práctica inmediata: “no pasará nada”, pero en el camino hacia el futuro: “será mucho y notable”.
Comparto con ustedes las palabras de Fidel en la constitución de la Asamblea Nacional del Poder popular aquel 2 de diciembre de 1976:
“Solo nos resta un acto formal: expresar que en este instante el Gobierno Revolucionario transfiere a la Asamblea Nacional, el poder que desempeñó hasta hoy. Con ello el Consejo de Ministros pone en manos de esta Asamblea las funciones constituyentes y legislativas que ejerció durante casi 18 años, que es el periodo de más radicales y profundas transformaciones políticas y sociales en la vida de nuestra patria. ¡Que la historia juzgue objetivamente esta época!…
“Por mi parte soy, queridos compañeros, un incansable crítico de nuestra propia obra. Todo pudimos haberlo hecho mejor desde el Moncada hasta hoy. La luz que nos indica cuál pudo haber sido la mejor variante en cada caso es la experiencia, pero ella desgraciadamente no la poseen los jóvenes que se inician en el duro y difícil camino de la Revolución. Sirva esta, sin embargo, para aprender que no somos sabios y que ante cada decisión puede haber tal vez alguna superior.
“Si tuviera el privilegio de vivir otra vez mi propia vida, muchas cosas las haría diferente de como las hice hasta hoy, pero puedo a la vez asegurarles, que toda mi vida lucharía con idéntica pasión por los mismos objetivos por los que he luchado hasta hoy.”
Estimo que dichos pensamientos no merecen comentarios, por la visión tan clara, y tan adelantada.
Aquel 2 de diciembre de 1976 quedaron para siempre en mi memoria las últimas palabras del discurso de Juan Marinello cuando quedó constituida la Asamblea Nacional, palabras que si echamos un vistazo a lo hecho y a lo no hecho, en los últimos 40 años, tienen indiscutible vigencia para un momento como el que vivimos hoy. Dijo entonces Marinello: “Patria o muerte, hemos vencido”.

Susana Tesoro

¿Acabó la estrategia doble de EEUU contra Cuba y Venezuela?



Cubainformación TV – Basado en un texto de Iroel Sánchez – Blog “La pupila insomne” / Al Mayadeen.- En junio de 2016, el Gobierno de Cuba anunciaba medidas para enfrentar la reducción significativa de petróleo venezolano en la Isla.
Edición: Ana Gil. Fuente:

Discurso íntegro de Miguel Díaz-Canel Presidente del Consejo de Estado y de Ministros



Discurso íntegro del Presidente del Consejo de Estado y de Ministros de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

Discurso de Raúl Castro Ruz en la clausura de la IX Legistatura de la ANPP



Discurso de Raúl Castro Ruz en la clausura de la IX Legistatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular

El relevo parcial de Raúl Castro



Adónde va Cuba.

El relevo de Raúl Castro ha vuelto a suscitar toda clase de comentarios acerca de las perspectivas políticas de Cuba. Una buena parte de la prensa procura encontrar una respuesta, como es habitual en este mentidero, en los antecedentes y la personalidad de Miguel Díaz-Canel, el nuevo jefe de Estado. Lo único cierto que se puede decir en este punto es que no gozará de la estabilidad ni de la autonomía de poder de sus dos antecesores. Raúl, muy lejos de un retiro, conserva, al menos hasta 2021, el cargo aún más decisivo de secretario general del Partido Comunista.

Transición

La transición que podría representar Díaz-Canel se encuentra condicionada por un proceso más general, que fue iniciado por Fidel, a partir de la disolución de la Unión Soviética. Sin embargo, desde mucho antes de este derrumbe de época, la transición en cuestión no tiene nada que ver con el socialismo, sino con una inserción en el mercado mundial, incluso frente al bloqueo que ha ejercido el imperialismo yanqui contra la isla, desde apenas después de la Revolución Cubana. Desde que la Revolución se detuvo en su desarrollo histórico y quedó políticamente congelada a un régimen de partido único y a una alianza con la burocracia de Moscú, la cuestión de una transición al socialismo quedó afuera de la agenda política y social del país. Las transiciones al socialismo están vinculadas al carácter de clase del poder político – que, en Cuba, no asumió nunca el carácter de un régimen de trabajadores o, para emplear una expresión más rigurosa, la dictadura del proletariado. El aislamiento de la Revolución Cubana, incluso en América Latina, y los reflujos de la revolución mundial, condicionaron su desarrollo ulterior. La misma consecuencia tuvo también el aventurerismo político de su dirección (foquismo) con relación a la crisis de conjunto del continente y de sus procesos de lucha y de reconfiguración de sus vanguardias.
Los detractores de la Revolución, empeñados en describir su ‘fracaso’, pasan por alto que aplicaron el sabotaje económico y político implacable contra la nación cubana, por parte de las grandes y menos grandes potencias capitalistas, con el objetivo de confinarla a una suerte de exilio internacional.

Modelo chino

El valor agregado de la economía cubana representa un tercio menor del que se generaba al momento de la disolución de la URSS. El impacto político fue aun superior al económico, pues la dirección castrista gobernaba con una perspectiva de conjunto ajena a esta posibilidad, lo cual se manifestó en una integración al bloque socialista, que comprometió a Cuba con un esquema industrial y logístico atrasado – en relación a la economía mundial. Cuba tuvo que encarar, por lo tanto, más que una transición, una reestructuración de la economía doméstica.
Hasta el día de hoy, Cuba busca seguir el llamado ‘modelo chino’ o ‘vietnamita’, que se distingue del remate de activos estatales que siguió Rusia en los 90, con la desventaja de que carece, obviamente, del mercado de esos países y se encuentra sometida al bloqueo norteamericano. Es así que, como ocurrió en un comienzo en China, se han habilitado “zonas francas” para el capital extranjero, una privatización precaria de tierras agrícolas y un comercio urbano mínimo. Los resultados, un crecimiento del 2/3% del PBI, está lejos del piso del 7% anual que se juzga necesario para desarrollar la economía. La experiencia de las “zonas francas” no se han generalizado a la economía, como ocurrió en China; o sea que constituye un intento de restauración capitalista manco. Tampoco ha aumentado en forma significativa la producción de alimentos y de consumo general; el 60% se importa, incluso para abastecer a las tiendas especiales que atienden a turistas y tenedores de divisas en general – o sea que se obtienen divisas que antes tuvieron que ser gastadas.
El gobierno despidió, hace dos años, a centenares de miles de personas, con el propósito, poco socialista por supuesto, de resolver la falta de rentabilidad de las empresas del Estado, un ‘ajuste’ que no ha logrado, sin embargo, mover el amperímetro de los desequilibrios económicos. La expectativa de atraer la inversión brasileña no se ha cumplido, a pesar de las obras que Lula consiguió para Odebrecht. La crisis en Venezuela ha privado a Cuba de combustible a precio inferior al internacional, lo que representa un golpe económico importante. Los dos socios económicos principales de Cuba, en la actualidad, China y Rusia, en plena restauración capitalista, apoyan una reestructuración de la economía sobre la base de una tasa de ganancia internacional.

La industria y el campo

Según coinciden numerosos especialistas, por lo menos la mitad de la industria cubana debería ser reestructurada o cerrada, por el costo que representa para el Estado. Un ‘ajuste’, en términos capitalistas, desataría una explosión social; se trata, además, de una industria en manos de las fuerzas armadas, lo que implicaría un choque con intereses poderosos. El arrendamiento agrario, por su lado, que apunta a incentivar el interés privado, encuentra la limitación de la ausencia de un mercado mayorista para el establecimiento de precios, ya que la comercialización circula por el canal del Estado.
La otra cuestión, decisiva, que se viene debatiendo desde los noventa, es la monetaria. En Cuba circula una moneda dolarizada, la CUC, que se utiliza en los mercados libres, por ejemplo del turismo, y otra pesificada, la CUP, que remunera los salarios. Es un sistema de desvalorización estructural de la fuerza de trabajo – que no compensan los servicios gratuitos, que es más difícil mantener. La brecha entre los ingresos dolarizados y los gastos pesificados quedan en manos del Estado, que sirve para subsidiar a la industria no rentable. Raúl ha declarado que “el asunto (monetario) no puede dilatarse más su solución”. La unificación monetaria implicaría un sistema de precios muy superior al que actualmente permite el abastecimiento popular, e incluso un sistema de conversión del peso cubano al dólar.

Quién reestructura

La distorsión monetaria impide llevar adelante una reestructuración industrial, que exige un sistema de costos claros. La cuestión es quién la encara: los trabajadores o la burocracia. Por un lado, la reestructuración debería responder a un plan de conjunto que garantice el pleno empleo en la economía tomada en su conjunto. Por el otro, debe asegurar que el ingreso de las fuerza de trabajo asegure la adquisición, como mínimo, de la canasta familiar. El control obrero y la independencia y democracia de los sindicatos son los instrumentos políticos que deben estar presentes e incluso liderar una reestructuración del conjunto de la economía. A término, esto planteo la libertad política, que permita la formación de un partido a partir del mundo del trabajo.
Es a partir de un programa de estas características que el proletariado de Cuba puede recobrar una independencia política que ha perdido hace mucho tiempo.

Jorge Altamira

Una generación no tan nueva emprende la transición

Aun cuando era vox populi, la elección de Miguel Díaz-Canel a la presidencia de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba es un hecho trascendental. Tiene los mismos años que la victoria del pueblo cubano en Playa Girón –la primera derrota militar de EEUU en el continente-, y su designación es parte de una transición generacion al (inevitable), ordenada, a cuenta gotas, programada, sin traumas.
A las puertas de su aniversario número 60 y sin la presencia física de Fidel, la revolución cubana asume la mayor renovación de su historia, e inaugura una etapa inédita donde el presidente y jefe de gobierno no será a la vez primer secretario del Partido Comunista (PCC), ni comandar á las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), cargos que ocuparon sucesivamente Fidel Castro y –tras su enfermedad- su hermano Raúl, quien con 86 años optó por no ser reelecto para un tercer mandato, pero se mantendrá al frente del Comité Central del Partido.
Díaz-Canel es el primer civil en comandar los cuerpos armados cubanos desde el comienzo de la Revolución en 1959 y habrá una estructura de poder distinta con nuevos actores que van a tomar cada vez mayor protagonismo en la búsqueda de un socialismo próspero y sustentable, como se ha prometido en las reformas iniciadas en 2011. Además, deberá ponerse al frente del cambio constitucional anunciado desde el poder político, reclamado por actores sociales, que medirá el dinamismo o el inmovilismo social cubano.
Revolución es cambio y continuidad: Es un abrazo de la generación histórica y el futuro de la Isla que decide por voluntad propia seguir los caminos del Socialismo, dice Cubadebate.
El intelectual Aurelio Alonso señala que la generación que accede ahora a la máxima dirección ya no es joven, debido a la longevidad de la presencia de los actores históricos en la cúpula política. Es mucho menos joven incluso que la generación histórica cuando ésta asumió el poder en 1959.
"La extensión del liderazgo que concluye dejó un legado indispensable de soberanía, resistencia, justicia social y otras realizaciones sustanciales, y también efectos conservadores generados casi siempre en los mandatos muy extendidos, que suelen convertirse en obstáculo para el desarrollo crítico requerido. A partir de este mandato se hará también más fluido el intercambio y la frecuencia del relevo generacional", indicó.
Diferentes analistas cubanos hablan de asignaturas pendientes como la transparencia, el estímulo y garantía de la participación popular y del control popular de la política y la economía, la flexibilización de las formas productivas y organizativas de la sociedad cubana, el mejoramiento de la calidad de los servicios sociales y de una política social deteriorada.

¿Todo cambia?

Las figuras cubanas muy reconocidas internacionalmente pasaron a la historia con la generación saliente. Pasó la época de los héroes en la política. En un país donde los dirigentes no publicitan su vida privada, Miguel Díaz-Canel amenaza con un nuevo tipo de liderazgo, con una continuidad al proceso revolucionario, pero con una renovación de las formas. Hasta hace muy poco, muchos cubanos apenas lo conocían. Su ascenso político fue escalón por escalón, siempre con perfil bajo. Claro, todo cambia y hoy cada cubano y a tiene una anécdota personal para contar sobre Miguelito.
Díaz-Canel, de 57 años, quien se desempeñaba como primer vicepresidente del Consejo de Ministros luego de haber ocupado importantes responsabilidades partidistas en dos provincias y como ministro de Educación Superior, deberá enfrentarse a una economía estancada, una infraestructura en decadencia, la hostilidad de los Estados Unidos que no levantó el embargo ni las sanciones contra la isla y la necesidad de modernizar el modelo socialista.
En marzo último llegó sin custodia hasta un centro de votación en Santa Clara, caminó a lo largo de una cuadra de la mano de su esposa, mientras saludaba a las personas que se le acercaban, e hizo cola por media hora, como cualquier ciudadano, para votar por el Parlamento. “Aquí estamos construyendo una relación de gobierno y pueblo”, dijo ante las cámaras.
Existe una imagen positiva y otra a veces gris de Díaz-Canel. Para algunos analistas la gris es una construcción oficial de desproveer a la dirigencia de colores, para mostrar una solemnidad innecesaria.
Graduado como ingeniero electrónico de la Universidad de Villa Clara en 1982, realizó su servicio militar obligatorio hasta 1985. En 1987 se incorporó a la Unión de Jóvenes Comunistas y empezó a trabajar como profesor mientras viajaba a Nicaragua como parte de una delegación de apoyo al sandinismo. Era joven y le gustaban los Beatles y el teatro.
En 1994 fue designado como primer secretario del PCC en Villa Clara y rápidamente se ganó una reputación de funcionario trabajador, comprometido en la comunicación con el pueblo, modesto y que los vecinos recuerdan bien, porque pese a sus deberes de funcionarios nunca faltó a una ronda vecinal de vigilancia, como un ciudadano común.
Bajo su tutela, en Santa Clara floreció El Menjunje, el primer centro cultural que presentó espectáculos de transexuales y trabajó abiertamente con los roqueros y la comunidad gay y alternativa como los roqueros. Hoy, dos de sus hijos que participaban de las actividades infantiles del lugar, forman parte de una banda musical llamada Polaroid.
“Aun en circunstancias tan difíciles –durante el Período Especial por la crisis económica provocada por la caída del socialismo europeo– nuestras autoridades tuvieron la sensibilidad para entender cuán necesario era el respeto a la diversidad. Y no sólo la que tenía que ver con la orientación sexual”, recordaba en una entrevista televisiva Ramón Silverio, creador de El Mejunje
De Villa Clara en 2003, Díaz-Canel fue trasladado por el PCC como primer secretario a la vecina provincia de Holguín a unos 700 kilómetros al oriente de la capital. Su gestión se prolongó hasta 2009. En mayo de ese año, Díaz-Canel llegó a un puesto en el ámbito nacional cuando Raúl Castro lo convocó como ministro de Educación Superior.
Bajo su gestión, se ajustaron los planes de estudio, se modernizaron sus contenidos, se modificaron los reglamentos de posgrado y se impulsó el uso de la tecnología de las casas de altos estudios con laboratorios de computación y digitalización de contenidos. Díaz-Canel insiste en que la investigación científica y la innovación deben ponerse más al servicio del desarrollo del país.
En 2012 se convirtió en vicepresidente y poco después (tras las elecciones) en primer vicepresidente, y ya no se lo vio en las calles o en los medios, quizá para evitar que sucediera lo mismo que con otros jóvenes dirigentes –Roberto Robaina, Carlos Lage y Felipe Pérez Roque- los que la generación revolucionaria sacó de la carrera, acusados de errores, corrupción, ambiciones presidenciales y hasta traición a la Revolución.
Ese mismo año salió en defensa de un blog crítico La Joven Cuba, al que acusaron de "hacerle el juego" a los enemigos de Cuba y los bloquearon. Díaz-Canel tomó partido por su derecho a discrepar con decisiones oficiales.
Los cubanos esperan que Miguelito, más allá de ser un buen administrador, tenga un proyecto capaz de superar los magros índices de crecimiento, cumplir con los pagos de la preocupante deuda externa, y garantice mejores condiciones de vida (alimentación, salud y educción públicas de calidad). “No es ni un advenedizo ni un improvisado”, resaltó Raúl Castro al presentarlo ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, tras su elección como primer vicepresidente del país, en febrero de 2013.
Para el ex jefe de análisis sobre América Latina de la Cia (en épocas de Clinton) Brian Latell, deberá esperarse más un “Díaz-Canel administrador que un Díaz-Canel visionario”. Lo señala como un hombre del aparato, leal a Raúl. “Su elección es acertada: es joven, atractivo y ha tenido muchísimo tiempo para congraciarse con las fuerzas armadas, que es en las que reside el verdadero poder de Cuba”.
Y, a 90 millas del largo lagarto verde, sigue el enemigo, bloqueando el futuro.

Elmer Pineda dos Santos. Periodista cubano asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

“Obama fue una versión ‘light’ de George Bush Jr.”

Entrevista a Eddie Conway, ex-Pantera Negra

Martin Luther King Jr. fue asesinado en Memphis hace cincuenta años. Tres años antes, en 1965, caía abatido Malcolm X. Ambos tenían 39 años y, aunque solo se habían cruzado en una ocasión, y representaban vías diferentes, eran dos de los rostros más visibles de la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos. En 1964, Estados Unidos había acabado con el racismo legal mediante la aprobación de la Ley de Derechos Civiles, pero la legalidad y la realidad no siempre van de la mano y, sobre el terreno, la comunidad negra seguía segregada y reprimida.
Eran años de gran tensión social y violencia en el país. El presidente Kennedy había sido asesinado en 1963, su sucesor Lyndon B. Johnson enviaba miles de tropas a Vietnam y la década acababa con la victoria de Richard Nixon. En el campo de la lucha por los derechos de la población negra, surgía en 1966 una tercera vía: laica, revolucionaria, anticapitalista, socialista e internacionalista. Como respuesta a la brutalidad policial, Bobby Seale y Huey Newton fundaron en octubre de 1966 en Oakland, California, el partido Pantera Negra para la Auto-Defensa. Al contrario que Luther King Jr., y en sintonía con Malcolm X, no excluían la acción armada. Organizaron patrullas para vigilar a la policía. Su estrategia les puso en el punto de mira del temible J. Edgar Hoover, director del FBI, que terminó dinamitando a la organización con la infiltración de agentes en la organización y el asesinato de algunos de sus líderes en las numerosas delegaciones que el partido fue abriendo por el país. El retrato violento de la versión gubernamental sepultó la labor de asistencia sanitaria, alimentaria y educativa que ofrecieron en las comunidades donde trabajaban. En menos de diez años el partido quedó reducido a la nada.
Marshall 'Eddie' Conway (Baltimore, 1946) fue uno de los líderes de la delegación de Baltimore. Acusado por la policía del asesinato de un agente durante un tiroteo el 21 de abril de 1970, fue sentenciado a cadena perpetua por un crimen del que siempre se declaró inocente. Conway pasó 44 años en la cárcel. Salió en libertad condicional en marzo de 2014 después de que el Tribunal de Apelaciones de Maryland invalidara por irregularidades los juicios previos a 1980. Desde entonces, dedica su tiempo a trabajar como periodista de The Real News y a ejercer de voluntario en una de las zonas más castigadas de su ciudad, donde abrió una granja comunitaria. Al salir de la cárcel, Estados Unidos tenía al frente a un presidente negro.
El partido Pantera Negra fue fundado hace 52 años. Usted ha pasado 44 años en la cárcel. ¿Ha merecido la pena el precio que ha pagado?
Siempre es duro el precio que pagas por la libertad, el que pagas por la dignidad, por ser tratado como un ser humano, siempre lo es. No es algo que te vayan a dar, lo tienes que lograr con tu cuerpo, con tu persona, con tu salud. Nunca merece la pena, en el sentido de que todos sufrimos y no deberíamos sufrir, porque deberíamos vivir en un mundo en que esto no sea necesario. Pero hay que hacerlo para no vivir oprimido, deshumanizado y también por tus hijos. Esa es una de las cosas que más me impulsaron, conseguir que mis hijos vivan en un mundo mejor.
Estaba con el ejército en Alemania cuando decidió dejarlo y volver a Estados Unidos. ¿Cuál fue la razón?
Los levantamientos que se estaban produciendo en la comunidad negra de Estados Unidos. Pasé tres años en el ejército y me había apuntado para ir a Vietnam. Pero, leí un periódico en Alemania que contaba que habían enviado tanques contra la comunidad negra en Estados Unidos. Que los soldados apuntaban con sus armas de calibre 50, ametralladoras, hacia treinta o cuarenta mujeres negras que estaban protestando en una esquina. Eso hizo que me preguntara: ¿Voy a ir a Vietnam y hacerle eso a la gente de Vietnam por América, cuando América ha enviado al ejército a nuestra comunidad contra nosotros?
¿Se unió de inmediato al partido o cómo fue el proceso?
No. Volví pensando que había problemas en América, pero que podíamos arreglarlos. Empecé a trabajar en una organización pro-derechos civiles, la NAACP [Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Color, la organización afroamericana más antigua], también con el CORE [Congreso de Igualdad Racial]. Pensábamos que el nuestro era un problema de dinero, que no teníamos el suficiente en nuestras comunidades para que nuestros hijos pudieran ir al colegio, comprarnos una casa, ir de restaurantes. Pero resultó que el dinero no era el problema. Que había un problema sistémico con el capitalismo y que nos estaba empobreciendo.
¿Cómo explicaría a un joven de hoy qué era entonces el partido?
Le diría que era una organización de orientación internacionalista y socialista que mantenía alianzas con gente blanca, negra, morena, nativos americanos, indios, etcétera, y que se extendió por el mundo. Había un partido Pantera Negra en Israel, en la Polinesia, en Nueva Delhi, India, en varios países de África, en Inglaterra, en el Caribe, etcétera. La filosofía de socialismo internacional y solidario fue la que convirtió al partido en algo tan peligroso. No la cantidad de gente con la que contábamos.
Si tuviera que valorar su peso del partido Pantera Negra dentro del movimiento por los derechos civiles y sus logros, ¿cuál cree que fue su contribución?
Estoy empezando a apreciar el movimiento por los derechos civiles ahora que soy mayor. Tenían armas, aunque practicaran la no violencia, y las utilizaban si resultaban necesarias para protegerse. Fueron muy valientes y consiguieron muchas cosas, abrieron muchas puertas. No creo que el partido Pantera Negra pudiera haber existido sin una lucha anterior por los derechos civiles. Pero el problema era tan severo que los derechos civiles no eran realmente el tema. El verdadero problema eran los derechos humanos pero, incluso más allá de ellos, era la justicia económica. El capitalismo frente al socialismo.
¿Ha sido justa la historia oficial con el papel del partido?
No. La narrativa ha sido controlada y promovida por el gobierno y es parte de lo que utilizaron para justificar nuestra destrucción. Crearon una imagen de militantes negros llenos de rabia, contrarios a los blancos, armados y con una posición nacionalista. Nuestra imagen de gente armada la crearon ellos. Fue una imagen que permitió que mucha gente en la comunidad negra la comprara, y eso, a largo plazo, nos perjudicó. Porque cada vez que nos atacaban, nosotros contraatacábamos. Y así se justificaban. Eran ellos quienes controlaban la narrativa y eso les dio licencia para destruirnos.
Edgar Hoover y el FBI. ¿Cuál fue su papel en la caída del partido Pantera Negra?
Hoover fue el arquitecto del programa COINTELPRO de contrainteligencia [Martin Luther King Jr. sufrió también el espionaje y las malas prácticas de Hoover]. Creó ese programa, que fue el que le dio al FBI el poder de controlar todas y cada una de las agencias gubernamentales de Estados Unidos. Utilizaron los recursos del gobierno de Estados Unidos para desarrollar programas que destruyeran, de todas las formas posibles, a individuos y a las diferentes divisiones.
El partido Pantera Negra duró poco pero, ¿y sus ideas? ¿Hay razones hoy para un nuevo partido Pantera Negra?
No. Hoy hay razones para pensar en la liberación, para pensar en el socialismo, para pensar en la solidaridad internacional. El partido Pantera Negra tuvo su momento en la historia y no creo que pueda duplicarse. Pero, más allá de que no se pueda duplicar, también cometimos errores, errores en cuanto a la estructura jerárquica que creamos, con un liderazgo desde arriba.
La gente joven de hoy, en Estados Unidos y en todo el mundo, trabaja de forma horizontal y sin liderazgo. Creo que esa es una mejor forma de organizarse. Grupos como 'Black Lives Matter' (Las Vidas de los Negros Importan) o 'Environment Matter' (El Medio Ambiente Importa) funcionan en la línea de los derechos humanos. Los anti-fascistas quizá están más en el punto del partido Pantera Negra, ellos devuelven los golpes.
Un debate muy caliente en estos tiempos. Los padres de la Constitución pensaron en la Segunda Enmienda para permitir que la gente se pudiera defender de un gobierno tiránico. ¿Hay alguna razón para que en 2018 siga en pie la Segunda Enmienda?
Sí. Hay al menos 300 millones de armas en Estados Unidos. Mientras haya 300 millones de armas en Estados Unidos, ¡yo quiero la mía! [Risas].
¿Tiene una?
No, no puedo. Estoy en libertad condicional. Pero no creo que se deba desarmar a nadie ahora, considerando la polarización que hay, el racismo, el tipo de retórica que sale incluso de la Casa Blanca... Para mí [Trump] es Hitler en 1930, antes de los campos de concentración. Necesitamos mantener nuestras armas.
Para la comunidad negra de Estados Unidos, ¿qué está mejor y qué está peor hoy, medio siglo después?
¿Mejor? Que un pequeñísimo grupo de gente negra ha ganado en riqueza, se ha unido a la clase capitalista, se han convertido en millonarios, en empresarios, etcétera. ¿Qué está peor? Que alrededor del 90% de la comunidad negra se ha empobrecido enormemente, incluso más allá de lo que ya lo estaba en los 60, si lo comparas con el coste de la vida y el valor del dinero, etcétera. La pobreza ahora es más profunda y peligrosa, no sólo porque la red social de seguridad ha sido prácticamente destruida, sino porque han desmantelado el sistema de protección delante de nuestras narices.
Estaba en la prisión cuando Obama ganó y se convirtió en presidente. ¿Qué significa Obama para usted?
George Bush estaba al frente del imperio y la cagó. Llegó Obama y se convirtió en una especie de Bush 'light', hizo las cosas que Bush no había podido hacer. Bush no pudo recolonizar África, Obama llegó y envió tropas a África: a Somalia, a Níger... Empezó a construir la base aérea más grande en África. Llegó y, junto a Francia, destruyó a Gadafi. Llegó y ayudó a destruir Yemen. Llegó y se intensificó la guerra civil en Pakistán, en Waziristán, en el Oeste de Pakistán. Llegó y puso las botas sobre el terreno en la guerra civil del sur de Filipinas. ¿Por qué dijo que él iba a librar guerras inteligentes? Al llegar, había cuatro guerras en marcha; al marchar, dejó ocho. Muchas de ellas no son oficiales, pero son guerras al fin y al cabo. Eso es algo que hizo.
Otra cosa que hizo, y no fue culpa suya, así que en cierto modo le voy a disculpar por ello, es la gran recesión de 2008, que destruyó el 50% de las riquezas que la comunidad negra había acumulado desde la esclavitud hasta 2008. Perdimos nuestras casas, perdimos nuestras jubilaciones, nuestro dinero, los ahorros de nuestros abuelos. Desapareció el 50% de nuestra riqueza. Obama regaló trillones de dólares. Se los dio a la banca, a las constructoras, a Wall Street..., pero no le dio nada a gente de la calle. Y tenía los recursos. ¡Era nuestro dinero! Y fue todo a parar a Wall Street. Ese es otro delito.
Pero su mayor crimen, y mucha gente no lo ve... De hecho son dos cosas... Es algo llamado NDAA, National Defense Authorization Act [Acta de Autorización de la Defensa Nacional]. Se aprobó en 2012 y permitía al presidente, o a alguien que él designara, declarar enemigo del Estado a cualquiera en cualquier parte del planeta. Es la ley de los campos de concentración, porque lo que significa es que ahora mismo el ejército puede venir, secuestrarnos a todos y hacernos desaparecer. Nuestras familias no tendrían derecho a decir nada, no tendríamos ningún tipo de derecho legal... ¡Es la ley! Es la sección 10/21 y 10/22 en la NDAA de 2016. Lo otro que hizo, y lo hizo de forma muy astuta –en esto le doy todo el crédito–, es que proporcionó más equipamiento militar a los departamentos de Policía de todo el país que todos los presidentes anteriores juntos. Y después de Ferguson [las protestas en 2014 tras el asesinato policial de Michael Brown], dijo: “Esto tiene que acabar”. ¿¡Quién ha militarizado a la policía!? ¡Fue él!
¿Le gusta ir al cine?
Voy a ver películas y odio The Black Panther [Risas]. La fotografía es hermosa, la historia es horrible. El problema, para mí, es que Ta-Nehisi Coates, que hizo el cómic en el que se basa la película, es el mejor amigo de mi hijo. No puedo hablar de esta horrible película si el autor es el mejor amigo de mi hijo.
Igual el cómic es mejor.
El cómic es igual. Además en la película dejan fuera la historia de una pareja gay. No sé, la historia es horrible.

Carlos Pérez Cruz
CTXT (Contexto y Acción)

jueves, abril 19, 2018

A 101 años de la formulación de las Tesis de Abril



Al regresar Lenin del exilio, éste trae consigo una serie de formulaciones que resultan polémicas para el resto de dirigentes bolcheviques. Las “Tesis de Abril” resultarán clave para entender el papel estratégico de un partido de combate en un país económicamente atrasado.

8 de marzo de 1917: las obreras textiles están hartas de las condiciones en las que viven; deben soportar largas horas en las fábricas, explotación laboral, salarios de miseria, a lo que se suman las raciones de recursos para el esfuerzo bélico y que conlleva a que estén formadas por horas en largas filas esperando obtener una hogaza de pan. El Día Internacional de las Mujeres, las obreras rusas toman las calles y convocan a la huelga, convenciendo a sus compañeros varones de las siderúrgicas aledañas.
La huelga se extiende, toma fábricas, barrios, miles se lanzan a la calle. “¡Abajo el zar y la autocracia!” se vuelve la consigna a la que concluyen las masas para obtener sus demandas inmediatas: paz, pan y libertad. Ellos habían visto como algo evidente que para poder comer, terminar la guerra y obtener las libertades democráticas que añoraban era necesario abolir la rancia monarquía tricentenaria que estaba al frente del imperio ruso.
En medio de esta serie de sucesos, los exiliados rusos ven con entusiasmo el movimiento revolucionario desde las lejanas tierras de Europa central y occidental. El ala izquierda de la Segunda Internacional, que había dado duras peleas contra la debacle de esa organización, difunde en cada país y desde sus limitadas fuerzas la noticia de que el pueblo ruso se ha sublevado contra su gobierno, lo que echaba por tierra el mito de las burguesías militaristas que argumentaban que Rusia era un país barbárico por tener una monarquía absoluta.
Lenin, desde Suiza, considera necesario el retorno y organiza, junto con su compañero Fritz Platten, un viaje en un tren sellado que pasa por Alemania, Dinamarca, Suecia y Finlandia (aún parte de Rusia) para terminar en Petrogrado. Al llegar, muestra desacuerdos serios con la línea política que levantaba el partido, misma que se expresaba a través del órgano de prensa, el periódico Pravda (“la verdad”).

Las tesis de abril

Llamadas así por ser expuestas públicamente en abril de 1917, las Tesis de Abril son el resultado de una investigación de Lenin quien, con la intención de defender la línea de Kautsky (que se consideraba “ortodoxa”), pretendió debatir con las ideas “semi-anarquistas” de Bujarin y el holandés Anton Pannekoek que fueron expuestas entre 1912 y 1915. Sin embargo, al consultar las fuentes de éstos debe regresar a las formulaciones originales de Marx y esto genera el efecto contrario: Lenin, lejos de mantenerse firme con las posturas “ortodoxas”, le da la razón a Pannekoek y Bujarin (y Marx).
A raíz de esto es que primero envía distintas cartas que no se publican o salen parcialmente a la luz, pero al llegar a Petrogrado se opone públicamente a la línea de apoyo “crítico” que levantaban Kámenev y Stalin como dirigentes en su ausencia, ya que veían esta táctica como una congruente con las posturas “ortodoxas”. Lenin argumenta un giro en dirección contraria: no había que apoyar al gobierno provisional que en última instancia, por su carácter burgués, era incapaz de llevar las demandas de las masas (y de la revolución) hasta el final.
Históricamente, hasta el momento de que se elaboraran estas tesis, existían tres concepciones de la futura revolución rusa, la que sostenían los mencheviques, los bolcheviques encabezados por Lenin y, en solitario, León Trotsky.
Lenin ve que mantenerse en las viejas fórmulas es un error fatal que están cometiendo muchos dirigentes bolcheviques (que justificaban así su posición contra Lenin y en particular su negativa a preparar la lucha por todo el poder a los Soviets). Y que en los hechos, la postura que Lenin expresa en las Cartas desde Lejos lo unifica con Trotsky en el terreno estratégico. De esta forma se supera las disputas del pasado y a partir de entonces los dos principales dirigentes de la revolución tendrán una misma visión sobre el curso que debía asumir la revolución.
El debate en el seno del partido fue duro, puesto que Lenin se encontraba solo en sus posiciones contra la abrumadora mayoría del partido (entre los que se encontraba Stalin), quienes incluso argumentaban que había perdido la cordura. No obstante, Lenin encontró apoyo entre la base joven del partido que estaba en desacuerdo con la dirección, organizados principalmente en la Organización Militar Bolchevique.
Obteniendo la mayoría y convenciendo de la importancia del giro estratégico, las Tesis de Abril fueron el pilar principal y la palanca que permitió que meses más tarde un partido marginal le hiciera honor a su nombre (“bolshoi”, la mayoría) y conquistara el poder.

Cien años después

El contenido principal de las Tesis, que se resume en la alianza entre sectores del campo y la ciudad y la oposición intransigente al régimen burgués, sigue vigente a pesar de los intentos de otras corrientes, como el populismo o el propio estalinismo, de abandonar su legado mientras lanzan loas sobre el autor de las Tesis. Para lograr derrocar al capital es necesaria la alianza revolucionaria de los sectores oprimidos por el capitalismo, lo cual implica llevar al terreno de la política las demandas de éstos por medio de posiciones transitorias entre lo inmediato y el objetivo final.
Las Tesis de Abril tienen la intención no sólo de regresar a la ortodoxia marxista para conquistar el poder, sino también de afianzar alianzas con otros estratos oprimidos que puedan apoyar la causa de la revolución con la clase obrera a la cabeza. En países como los de América Latina, a pesar de tener una situación económica muy distinta a la de hace 100 años, en la que el campo se ha visto asaltado por el capital financiero tras la instauración del neoliberalismo, las Tesis de Abril son una herramienta que propone medidas concretas para solucionar la cuestión agraria.
Lejos de ser una reliquia centenaria, las Tesis de Abril mantienen una enorme frescura ante la crisis del capitalismo.
Contrario a la experiencia del populismo y del estalinismo, que pretendieron a lo largo del siglo pasado conciliar los intereses de las burguesías nacionales (que consideran aún hasta hoy “progresivas”) con las de las masas que explotan, Lenin y las Tesis de Abril son tajantes: nada progresivo puede esperarse de la burguesía nacional, son los trabajadores quienes deben, parafraseando a Trotsky, “tomar en sus manos las riendas de su propio destino”.
La experiencia del siglo XX y lo que va del XXI le da la razón a Lenin: fracasados el Frente Popular de Allende que desarmó a los obreros, la instauración de un régimen asesino en México en el que el estalinismo jugó un papel de segundo violín, el sabotaje de la huelga contra el golpe en Uruguay, el desvío de la revolución en Centroamérica que en Guatemala concluyó en un genocidio, así como la reciente debacle de los gobiernos posneoliberales en Sudamérica ponen a la orden del día la línea estratégica que iniciaron las Tesis de Abril.

Óscar Fernández
@OscarFdz94

Bahía de los Cochinos y la derrota del imperialismo



El 16 de abril de 1961 Fidel Castro declarará, frente a una multitud armada en La Habana, el carácter socialista de la revolución cubana. Fue en respuesta a los bombardeos que el día anterior sufrieron varios aeropuertos militares de la isla. Ese mismo día, iniciaba la invasión de una fuerza mercenaria entrenada por la CIA en Playa Girón.

El gobierno cubano estaba enterado de los planes de invasión en gran parte por el descubrimiento accidental de los cables de la CIA entre Guatemala y Washington, descifrados por el argentino Rodolfo Walsh quién era periodista en Prensa Latina.
Diez días antes de la invasión a Bahía de los Cochinos se realizó una reunión en el Departamento de Estado norteamericano para discutir los planes de acción. Allí se encontraban, junto al presidente John F. Kennedy, el secretario de Estado Dean Rusk, Robert Mcnamara, secretario de Defensa, McGeorge Bundy, asesor de seguridad, Allen Dulles, jefe de la CIA y su segundo, Richard Bisell, el jefe del Estado Mayor Conjunto general Lyman Lemnitzer, el consejero Richard Goodwin y el senador, William Fulbright. Este último realizó el siguiente planteo “La verdadera pregunta es si Castro puede tener éxito en proveer una mejor vida al pueblo cubano; si puede hacer de Cuba un pequeño paraíso y si puede hacer un mejor trabajo en Cuba del que Estados Unidos y sus amigos pueden hacer en cualquier otro sitio de América Latina”. Kennedy preguntó a los presentes si creían que lo planteado por Fullbright era posible y la respuesta mayoritaria fue que sí, decidiéndose la invasión a Cuba.
El 15 de abril, ocho aviones B-26, con la bandera cubana en el fuselaje, bombardearon los aeropuertos militares de la isla para destruir la aviación cubana. El intento fracasó y significó la pérdida de tres bombarderos. Uno de ellos aterrizó en Miami, con el fuselaje agujerado a balazos. Su piloto se presentó como un rebelde perteneciente a la aviación cubana y pidió asilo político. Pero los periodistas descubrieron que el avión era norteamericano pintado con los colores cubanos; que los agujeros de bala no eran de armas antiaéreas sino de pistola calibre 9 milímetros y que el piloto era un impostor.
El 16 de abril de 1961, comienza el operativo. Un ejército de exiliados cubanos, mercenarios y agentes de la CIA, autodenominado Batallón 2056, invadieran Cuba con la intención de derrocar a Fidel Castro, asesinar a los jefes revolucionarios e instaurar un gobierno pro-imperialista. Los invasores habían formado un “Consejo Revolucionario” en cuyo frente se encontraba José Miró Cardona y su objetivo era afianzarse en la isla para declarar un gobierno provisional y pedir formalmente la ayuda militar de EE. UU. La invasión fue planificada originalmente por el gobierno de Dwigth Eisenhower y llevada a cabo bajo la administración de JFK por el curso que había tomado la revolución que había derrocado a Fulgencio Batista cuando, en agosto de 1960, se nacionalizaron las empresas norteamericanas de la isla, entre ellas refinerías de petróleo, centros azucareros, las compañías de teléfonos y de electricidad.
El 17 de abril la Brigada 2506, transportada por la CIA, desembarca en Playa Girón y en Playa Larga. Los primeros combates los favorecen, pero las masas obreras y campesinas de Cuba salen en defensa de su revolución. Más de veinte mil soldados, voluntarios y milicianos los rodean. Los invasores se quedan sin municiones y sin poder recibirlas de los buques de la CIA porque dos de ellos habían sido hundidos por los T-34 cubanos. Ante la derrota manifiesta de los invasores, Kennedy cancela una segunda oleada de bombarderos para emparejar la lucha ante la inexistencia de una insurrección popular que acompañara la invasión.
Bahía de los Cochinos es una derrota para los invasores: una cantidad nunca revelada de entre 100 y 400 mueren en los combates, mientras que 1.189 son apresados. Fidel Castro y los dirigentes cubanos se muestran como triunfadores y Estados Unidos aparece humillado al no poder ocultar su complicidad en la invasión. En Cuba, los prisioneros invasores fueron juzgados y condenados a prisión por el gobierno cubano, aunque algunos ex oficiales de la policía de Batista fueron condenados a muerte y ejecutados. Los sobrevivientes fueron canjeados a fines de 1962 mediante intermediarios con el gobierno estadounidense a cambio de 53 millones de dólares en forma de alimentos, medicinas y tractores. El 29 de diciembre de 1962 llegaron a EE. UU. los supervivientes de la Brigada 2506, donde fueron recibidos y homenajeados por el presidente Kennedy.
Como consecuencia de la invasión a la Bahía de los Cochinos se coronó el proceso revolucionario en Cuba que fue superando sus objetivos inicialmente democráticos para dar lugar a la expropiación de la burguesía y los terratenientes y protagonizar la primer revolución socialista triunfante de América Latina y el Caribe. A esté proceso Ernesto Guevara lo definió como una “revolución de contragolpe”. Frente a la hostilidad del imperialismo, el gobierno cubano buscó apoyo en la hoy desaparecida URSS y con el correr del tiempo terminó por establecer un Estado Obrero deformado, bajo el control de una burocracia bonapartista que impidió el libre ejercicio del poder de las masas obreras y campesinas autodeterminadas; y confinó la revolución al territorio de la isla. Sin embargo, las grandes conquistas sociales de la revolución cubana son un resultado de la derrota de la burguesía y el imperialismo. El mismo imperialismo al que hoy Raúl Castro y una burocracia decidida al camino de la restauración capitalista, recibe con honores sin que ponga fin al criminal bloqueo de más de cincuenta años.
La derrota de la invasión a Bahía de los Cochinos merece ser recordada como una de las grandes gestas revolucionarias de las masas explotadas de nuestro continente.

Facundo Aguirre

Lo que dejó la VIII Cumbre de las Américas



Los 34 mandatarios asistentes a la cumbre firmaron un ampuloso documento denominado “Acuerdo de Lima” con 57 medidas para “acabar” con la corrupción. Gran paradoja en un escenario político donde casi nadie se salva de vínculos con la traslatina de la corrupción “Odebrecht”. Lo que deja claro esta cumbre sin embargo es: la vocación injerencista de EEUU en América latina.

La Cumbre de las Américas, es un espacio esencialmente político que reúne a los 35 presidentes de América. Se dio por primera vez del 9 al 11 de diciembre de 1994 en Miami-EEUU y en sus primeras versiones tuvo como objetivo central buscar la aprobación del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas ALCA, el cual era promovido por los EEUU y tenía un carácter imperialista ya que buscaba consolidar los niveles de dominación económica y política de la potencia norteamericana sobre el resto del continente. Sin embargo, esta iniciativa recolonizadora no llegó a concretarse dando vida a partir de ello a los Tratados de Libre Comercio TLC como nueva forma de dominio bilateral promovida por EEUU.
Esta VIII Cumbre de las Américas, desarrollada en Lima-Perú del 13 al 14 de abril de este año, tuvo un carácter deslucido ya que no contó con la presencia del presidente de los EEUU Donal Trump y del presidente venezolano Nicolás Maduro, quien fuera excluido de la misma por el ex presidente peruano Pedro Pablo Kuczynski en su calidad de anfitrión de la cumbre (luego Kuczynski fue obligado a renunciar por verse envuelto en temas de corrupción). La conflictiva situación internacional, que se evidenció con claridad con el bombardeo a Siria por parte de los EEUU, Francia y Gran Bretaña y que motivó la ausencia de D. Trump a esta cumbre, contribuyó también a restarle importancia a este evento.
Sin embargo, EEUU no desaprovechó la oportunidad para poner en la palestra y potenciar, a través de los presidentes que le son afines y de su vicepresidente Mike Pense, la estrategia injerencista que vienen ensayando para América y que se sostiene en la supuesta lucha contra la corrupción, razón por la cual la cumbre se denominó “Gobernabilidad Democrática frente a la Corrupción”.
Para, supuestamente, bajar a tierra esta vocación anticorrupción, los 34 mandatarios asistentes a la cumbre firmaron un ampuloso documento de ocho páginas, denominado Acuerdo de Lima que contempla 57 medidas, con las cuales se pretende acabar con la corrupción desde los espacios institucionales del Estado, los mismos que han sido funcionales a los intereses de los grandes empresarios capitalistas.
Los ejes en los que se sostiene este documento son: el “fortalecimiento de la gobernabilidad democrática”, lo cual implica fortalecer las instituciones judiciales y legitimarlas socialmente, tomando como base lo que viene sucediendo en Brasil con el juez Moro; otro punto fue la promoción de “la transparencia y el acceso a la información así como la protección a los denunciantes y el respeto a la libertad de expresión” con lo cual se busca crear un sistema judicial basado en colaboradores eficaces que ayuden a sancionar a quienes sean considerados hostiles, esto se evidencia con mucha claridad a través de Lava Jato y del papel que viene cumpliendo Marcelo Odebrecht preso en los EEUU; otro de los ejes trabajados tiene que ver con “fiscalizar el financiamiento de organizaciones políticas y de campañas electorales” por parte del Estado para de esa manera condicionar directamente a los actores políticos de la región.
A pesar que la Cumbre pretendió, en todo momento, mostrarse muy crítica a la corrupción y al autoritarismo, no dijo nada sobre la reciente caída de Pedro Pablo Kuczynski por temas de corrupción, tampoco se pronunció sobre el indulto al ex dictador Alberto Fujimori quien fuera condenado por delitos de lesa humanidad y ahora está libre, o sobre la situación del golpista Temer quien no solo fue protagonista directo de un golpe institucional en Brasil, sino también está involucrado en temas de corrupción.
Así también, pese a que en la madrugada del sábado 14 de abril se dieron los bombardeos en Siria por parte de los EEUU, la cumbre mantuvo un silencio cómplice sobre estos hechos que, una vez más, ponen de manifiesto la política imperialista de los EEUU, la cual fue defendida y justificada en este evento por el vice presidente norteamericano Mike Pense quien, en su intervención, dijo: “Consideramos que el régimen sirio fue responsable de aquel ataque y que se usaron armas químicas (refiriéndose a los ataques ocurridos a principios de abril)”, cuando todos sabemos que hasta ahora no existe un informe fidedigno que pruebe esta versión y que nada justifica el bombardeo por parte de la armada norteamericana, la cual actuó en complicidad con Francia y Gran Bretaña.
La cumbre también sirvió para que los diversos presidentes conservadores como Mauricio Macri de Argentina o Juan Manuel Santos de Colombia, se pronuncien contra el gobierno de Nicolas Maduro. Sin embargo el más enfático en este tema fue Mike Pense de los EEUU, quien agradeció al presidente Martín Vizcarra por la “fuerte” posición adoptada por Lima contra el Gobierno de Nicolás Maduro y prometió que “Washington seguirá presionando política y económicamente a Caracas…estamos absolutamente decididos, en esta conferencia y en el futuro, a imponer toda la fuerza de nuestro poder diplomático y económico hasta que las libertades y la democracia se restauren en Venezuela”. A confesión de parte relevo de pruebas. Queda demostrado así la vocación injerencista de los EEUU en América latina.
Resistencia Sur de Perú es una organización con quiénes, desde la Fracción Trotkista Cuarta Internacional (FT-CI), venimos explorando posibles convergencias programáticas y estratégicas.

Julio Blanco
Dirigente de Resistencia Sur Perú

Nuestros medios te explican el bombardeo a Siria

Vale la pena hacer un repaso a cómo nos han informado los medios sobre último el ataque de Estados Unidos, Francia y Reino Unido a Siria.
La primera fase ha sido dar por segura la autoría del presidente sirio Al Assad. Cataluña Radio, al igual que muchos medios, sin moverse de la redacción porque desde ahí lo firman, ya señalan que las tropas de Al Assad han provocado 70 muertos lanzando un gas químico contra la población de Douma. En el texto de la noticia se recoge que el presidente sirio lo niega, pero eso no importa, el titular es para echarle la culpa a él sin contrastar la información.
Muchos nos preguntamos cuál es el motivo por el que un gobernante, igual da que sea democrático o dictador, va a bombardear una zona civil de su propio país con gases. La decisión parece totalmente absurda, los dictadores, por lo general, se centran en matar opositores, pero no atacan con armas químicas a niños de su propio país, muchos menos cuando los países más armados del mundo le amenazan con castigarlo si lo hace.
Así empezó explicándose un general retirado británico cuando era entrevistado en directo por el canal de televisión Sky News el 13 de abril. Sin embargo, poco dura esa reflexión, ya que, al escucharlo la periodista le retira la palabra: “Vale, lo siento mucho, tenemos que dejarlo ahí”. Y cambia de tema. Hemos conocido esas declaraciones gracias a Rusia Today, que difundió la entrevista de Sky News.
Al igual que ha sucedido en otras ocasiones en guerras y ataques en esa región, nunca oímos la reacción de ningún testigo, de ningún ciudadano del país. No recuerdo ni un solo medio español desplazado en Siria recogiendo reacciones de ciudadanos sirios. Sí lo hizo, sin embargo, Rusia Today el 15 de abril; quizás eligiera de forma interesada los entrevistados, no lo sé, pero nuestros medios ni siquiera pensaron que debían recoger los testimonios de algún sirio. La situación me recordó la imagen de nuestros periodistas en Bagdad cuando las tropas estadounidenses entraban en la ciudad y comenzaban a derribar una estatua de Sadam Hussein, todos los enviados comentaban el hecho frente a la cámara, pero ninguno se acercó a preguntarle a un iraquí qué pensaba. Curioso porque en España cuando hace frío nuestros periodistas dedican todo el tiempo del mundo a preguntarle a los viandantes si tienen frío.
Como los medios rusos insisten en que el ataque a Douma es un montaje, los medios españoles reaccionan criticándoles. El 15 de abril el informativo noche de Tele5 afirma lo siguiente: “Adelantándose al dictamen de investigación internacional los medios rusos dicen que el ataque sirio en Duma fue un montaje”. La diferencia con respecto a nuestros medios, que también se adelantan, pero para responsabilizar a Al Assad, es que los rusos están en el lugar de los hechos entrevistando a testigos y médicos. En realidad, quienes más se adelantan al dictamen internacional son Estados Unidos, Reino Unido y Francia que bombardearon instalaciones del gobierno sirio en represalia por un supuesto ataque químico sin ese dictamen.
La literalidad y falta de crítica con la que nuestros medios recogen las justificaciones de los gobernantes atacantes son preocupantes. Primeramente las amenazas de Trump son poco justificadas porque defender a Trump no resulta fácil. Eso sí, a Macron y May hay que ponérselo fácil, son nuestros líderes europeos. La explicación del presidente francés sonaba a burla: “Los bombardeos en Siria son un acto de represalia, no un acto de guerra” (El Mundo, 15 de abril). Espero que mi vecino de abajo no tome ninguna represalia por el ruido de anoche que tuve amigos para cenar. Pero es que un bombardeo a alguien que no te ha atacado previamente solo puede ser un acto de guerra o un acto terrorista. La explicación de Theresa May no es menos pintoresca. Se trata de “un ataque limitado y dirigido que no escale las tensiones en la región y que haga todo lo posible para evitar bajas civiles” (ABC, 14 de abril). Al parecer, lanza bombas para rebajar el conflicto. Y aunque, como he dicho antes, lo de bombardear con gas químico a tus ciudadanos no se le vea lógica alguna, según la primera ministra británica es “un patrón de comportamiento persistente” de Al Assad que “continua empleando desde junio de 2017” (20 minutos, 14 de abril).
Y termino con las crónicas de los bombardeos occidentales. Mientras que tras cada ataque de la aviación siria o rusa a campamentos de ISIS nos llegan noticias de decenas de civiles muertos, cuando es Estados Unidos quien bombardea todas las informaciones coinciden en que, tras más de cien misiles, no hay bajas ni daños en la población civil. Incluso en el ataque estadounidense de hace un año, donde dicen que eliminaron el 20% de la fuerza aérea siria, no murió ni un solo soldado sirio (El País, 15 de abril). Ya lo dicen los periódicos, son “bombardeos quirúrgicos”, yo creo que el ejército estadounidense y sus aliados no tienen militares, solo cirujanos.

Pascual Serrano
Público

Girón, nuestra primera victoria



Cubadebate transmite el acto por el 57 Aniversario de la proclamación del Carácter Socialista de la Revolución Cubana

miércoles, abril 18, 2018

Bombardeo imperialista a Siria, una guerra de alcance internacional



El ataque criminal perpetrado por EEUU, Gran Bretaña y Francia contra Siria, constituye el preludio de un nuevo ciclo de guerras internacionales imperialistas. La intención calculada de evitar una confrontación con Rusia, que controla el espacio aéreo y la mayor parte del territorio de Siria, no representa otra cosa que una advertencia de acciones futuras que pueden tener lugar en cualquiera de las zonas en disputa – desde el Medio Oriente a Ucrania y Asia occidental. El bombardeo fue una suerte de ejercicio de la tecnología militar de cada lado, que se manifestó en el derribamiento de decenas de cohetes yanquis, por parte de la defensa aérea suministrada por Rusia a Siria.

Nuevas guerras

En los días previos a este ataque, la prensa destacó un debate en el seno de la administración Trump acerca del alcance que debía tener esta nueva agresión. La decisión que se impuso fue calificada como la más ‘benévola’, pues excluía de los objetivos del ataque a las bases militares de Rusia y a los cuarteles o concentraciones del ejército sirio. El comunicado del Pentágono, firmado por el secretario de Defensa, James Mattis, enfatiza, con todo, sus objetivos políticos: poner fin al régimen de Al Assad en los términos del “proceso de Ginebra, de las Naciones Unidas”, algo muy distante del anunciado retorno de las tropas norteamericanas en Siria, por parte de Trump. Como la alianza ruso-siria ha derrotado a la mayor parte de las milicias apoyadas por el imperialismo yanqui-europeo, esta premisa se convierte en el anuncio de nuevas agresiones y guerras. El estado sionista se ha adelantado en este menester, con ataques aéreos a las bases de Hezbolla e Irán en territorio de Siria y con un incremento de la expulsión de los palestinos de lo que queda de sus tierras. Turquía, por su lado, enfrentada a Estados Unidos en el norte de Siria y aliada de circunstancia a Rusia, saludó la represalia del bombardeo, ya que ha apadrinado a la milicia islámica que ha sido desalojada de Guta por los ejércitos de Rusia y Siria.
El bombardeo de Siria tiene lugar también cuando el gobierno norteamericano multiplica sus presiones para modificar el acuerdo nuclear firmado con Irán, e incluso anularlo, por parte de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Alemania, Rusia y China. El argumento contra los defectos que tendría ese acuerdo, que paraliza por más de una década el desarrollo nuclear de Irán, es un pretexto para dejar el campo libre a las acciones agresivas de Arabia Saudita e Israel contra las luchas nacionales de los pueblos árabes. Varios periodistas especializados han caracterizado que el bombardeo de Siria, por parte del terceto criminal, sería un ultimátum de guerra dirigido a Irán.

Ataque económico estratégico

Si Putin y su mafia de oligarcas creían que el bombardeo de mutuo consentimiento contra Siria, alejaba la perspectiva de una generalización de la guerra, las sanciones económicas adoptadas contra Rusia, por parte de Trump, deben haberle cambiado la opinión. Es que el pretexto del uso de armas químicas no fue utilizado solamente para encubrir el objetivo imperialista del ataque con un manto ‘humanitario’.
El gobierno norteamericano dictó sanciones estratégicas contra personeros de Putin y sobre todo empresas rusas de envergadura internacional, enlazadas en su capital accionario y en acuerdos comerciales con grandes compañías norteamericanas, suizas y británicas. La principal afectada, la empresa de aluminio y paladio Rusal, vio caer su valor bursátil en un 50%, al principio, y luego un 18% más, y la colocó en un defol técnico, por la restricción que se le impuso para renovar su enorme deuda externa. Las cotizaciones en la bolsa de Moscú se desplomaron en forma generalizada, creando una crisis enorme de liquidez. Rusal se encuentra asociada al pulpo británico Glencore, que enseguida anunció su retiro de ella. Gran Bretaña excluyó a Rusal del mercado de materias primas metálicas de Londres, provocando un aumento enorme del precio internacional del aluminio, que ha perjudicado a todas las industrias que son usuarias del mismo. La echó de la Bolsa, a pesar de ser una de las principales cotizantes, sin importar el perjuicio financiero que esto podría ocasionar a la City. La amenaza de quiebra de la compañía obligó al Banco Central de Rusia a crear un fondo de rescate, que carece de la profundidad de sostenerse en el tiempo. El socavamiento financiero de Rusia forma parte de una estrategia de alcance militar, que no solamente pretende una rendición en los campos en conflicto sino, a término, del conjunto de la estructura social. Todas estas acciones han derribado las cotizaciones de las divisas de Rusia y Turquía, y forzado la intervención del Banco de China. Trump se valió de las consecuencias de sus propias medidas – estas devaluaciones –, para denunciar luego una guerra monetaria de parte de Rusia y de China.

China

La misma operación de bloqueo ha sido aplicada a China. Trump ha desatado una guerra económica en el campo de la tecnología de alta gama contra China. Esto ocurre en vísperas de la reunión prevista con el norcoreano Kim Jong un, en donde China juega un rol hasta cierto punto decisivo. También, luego que Xi Jinping decidió una mayor apertura del mercado financiero de China al capital internacional, incluida la posibilidad de obtener una posición mayoritaria en bancos chinos. Es así que vetó la compra de Qualcom, un gigante de los superconductores, por parte de una empresa de Singapur, Broadcom, en cuyo capital influye Huawei, la productora de chips más importante de China. Asimismo, junto a Gran Bretaña, ha prohibido los negocios de la compañía de telecomunicaciones, ZTE, en ambos países, alegando motivos de “seguridad nacional”. Es la respuesta del imperialismo yanqui al “Programa Made in China 2025”, que pretende desarrollar la tecnología de punta, en abierta competencia con Estados Unidos – una ‘línea roja’ que Trump advirtió que China no debería pasar. Estas prohibiciones han desatado, contradictoriamente, reacciones negativas por parte del gran capital internacional, porque inviabilizan el ingreso al mercado chino – la condición para la lucratividad del negocio. Las exigencias de la guerra han desatado un conflicto de intereses al interior de la burguesía mundial. En este sentido, los planes de guerra plantean, en forma paralela, una crisis de régimen político en las principales potencias imperialistas.

La clase obrera

Todos estos movimientos del gran capital son ocultados al proletariado mundial por sus propias organizaciones – que, en casi todos los casos, se alinean con los intereses ‘nacionales’ de sus burguesías. Pero es esta trastienda que se encuentran las motivaciones de la guerra imperialista. El escenario de Siria es un aspecto del escenario mundial. Es imperioso que se desarrolle una clarificación en la clase obrera y la juventud.
Abajo el imperialismo y las guerras imperialistas.
Por la autonomía nacional de Siria y de todos los estados del Medio Oriente. Por un Federación de Repúblicas Socialistas.
Abajo el estado sionista, por el derecho al retorno del pueblo palestino.

Jorge Altamira

La izquierda cerró filas en torno a Lula, asegurando su inocencia.

¿Inocente o culpable?

La izquierda cerró filas en torno a Lula, asegurando su inocencia, con el argumento de la falta de pruebas, ya que el juez Sérgio Moro lo procesó por declaraciones de un ejecutivo de la constructora OAS, que al delatarlo se aseguró un trato privilegiado (delación premiada es la figura) por parte de la justicia.
Si los argumentos de Moro, y detrás suyo de la derecha brasileña, suenan cuestionables, los de quienes lo defienden tienen también sus puntos débiles. En efecto, entre Lula y las grandes constructoras brasileñas hubo relaciones carnales, con cruce de favores que pueden no ser ilegales, pero son cuestionables.
Durante años el ex presidente se dedicó a ofrecer su prestigio y el de su gobierno para lubricar negocios de las multinacionales brasileñas. En los dos primeros años después de dejar la presidencia (en enero de 2011) la mitad de los viajes realizados por Lula fueron pagados por las constructoras, todos en América Latina y África, donde esas empresas concentran sus mayores intereses. Durante este tiempo Lula visitó 30 países, de los cuales 20 están en África y América Latina. Las constructoras pagaron 13 de esos viajes, la casi totalidad por Odebrecht, OAS y Camargo Correa (Folha de São Paulo, 22-III-13).
Un telegrama enviado por la embajada de Brasil en Mozambique, luego de una de las visitas de Lula, destaca el papel del ex presidente como verdadero embajador de las multinacionales. “Al asociar su prestigio a las empresas que operan aquí, el ex presidente Lula desarrolló, a los ojos de los mozambiqueños, su compromiso con los resultados de la actividad empresarial brasileña”, escribió la embajadora Lígia Scherer.
En agosto de 2011, Lula comenzó una gira latinoamericana por Bolivia, donde llegó con su comitiva en un avión privado de Oas, la empresa que pretendía construir una carretera para atravesar el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), lo que provocó masivas movilizaciones de las comunidades indígenas, apoyadas por la población urbana. De allí siguió viaje en el mismo avión a Costa Rica, donde la empresa disputaba una licitación para construir una carretera que finalmente se le adjudicó por 500 millones de dólares.
Se trata de empresas muy poderosas, que cuentan con cientos de miles de empleados y negocios en decenas de países. La casi totalidad de las obras de infraestructura contempladas en el proyecto Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA), en total más de quinientas obras por 100.000 millones de dólares, fueron o están siendo construidas por las constructoras brasileñas. El estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) es el principal financiador de estas obras, pero lo hace a condición de que el país que recibe el préstamo contrate empresas brasileñas.
El papel de Lula es el de promover “sus” empresas, contribuyendo a allanar dificultades gracias a su enorme prestigio y a la caja millonaria del BNDES, que llegó a ser uno de los bancos de fomento más importantes del mundo, con más fondos para invertir en la región que la suma del FMI y el Banco Mundial.
Algunas de esas obras generaron conflictos graves, como el que llevó al gobierno de Rafael Correa a expulsar a Odebrecht de Ecuador por graves fallas en la represa sobre el río Sao Francisco, aun antes de ser inaugurada.
El poder de las grandes empresas brasileñas se hace sentir de modo particular en los pequeños países de la región. En Bolivia, Petrobras controla la mitad de los hidrocarburos, es responsable del 20 por ciento del PBI boliviano y del 24 por ciento de las recaudaciones tributarias del Estado.
Como embajador de las multinacionales brasileñas, Lula no comete ningún delito. Sin embargo, esas mismas empresas financian las campañas electorales del Partido de los Trabajadores, aunque también financian a la mayor parte de los partidos. No son donaciones, sino inversiones: por cada dólar o real que ponen en la campaña, reciben siete en obras aprobadas por los mismos cargos municipales, estatales o federales que ayudaron a ascender [1].
El asunto de la corrupción tiene una faceta legal y otra ética. Se puede no cometer ningún delito, pero ser corrupto. Por lo menos desde la ética que profesó siempre la izquierda en todo el mundo. Cuando los cargos de los partidos tradicionales importaban coches libres de impuestos, en el Uruguay de las vacas gordas, se atenían estrictamente a las leyes que ellos mismos habían aprobado. La izquierda, hagamos memoria, mentaba corrupción aunque no existiera delito.
En el caso de Lula, y más allá del juez Moro, la izquierda debe hacerse preguntas. ¿Es legítimo mantener relaciones carnales con empresas multinacionales que han dado sobradas muestras de sobreexplotar a sus trabajadores? ¿Podía Lula ignorar la corrupción que saltó en su primer gobierno consistente en comprar decenas de diputados, y que recibió el nombre de mensalão? ¿Podía ignorar los tremendos casos de corrupción de la estatal Petrobras y de las constructoras?
La legitimidad no tiene nada que ver con la justicia. Nadie va preso por cometer actos reñidos con la ética de la izquierda, que siempre proclamó rigurosidad en ese sentido. Mirar para otro lado porque no nos conviene o porque son los “nuestros”, es de un pragmatismo suicida. La gente común termina por percibir las mentiras. Luego da un paso al costado, probablemente para siempre.

Raúl Zibechi
Brecha (Uruguay)

[1] Zibechi, R., Brasil Potencia. Entre la integración regional y un nuevo imperialismo. Editorial Quimantú (2012)

Siria: Macri y Tabaré Vazquez, alineados con el tridente imperialista



Los bombardeos de los Estados Unidos, Francia y el Reino Unido en territorio de Siria han sido un campanazo de largada para el alineamiento con ese frente de otras burguesías imperialistas y también de varios gobiernos cercanos y lejanos al conflicto.

De estos últimos, uno de los que picó a la cabeza, fue el de Mauricio Macri, que rápidamente adoptó el argumento agresor. En su discurso ante la reunión de la Cumbre de las Américas se despachó con "La Argentina renueva su firme condena al uso de armas químicas tal como ha ocurrido en los últimos días en Siria. Igualmente condena la existencia de facilidades dedicadas a su fabricación y/o almacenamiento”, en un guiño –o un impulso- nada disimulado para que prosigan los bombardeos imperialistas.
Por su parte, el intento de emitir una declaración por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), que no cuestionaba a los bombardeos del tridente imperialista sino al gobierno sirio por el uso de armas químicas, colocó en el campo agresor al gobierno del “izquierdista” Frente Amplio del Uruguay, que votó a favor del proyecto, luego vetado por Rusia.
Esta posición del gobierno de Tabaré Vázquez, que es un salto importante en el alineamiento proimperialista, es congruente con su política represiva interna contra los trabajadores y los sectores populares y recibe el silencio cómplice del veterano líder del agrupamiento, José Mujica, quien –en una entrevista de Pag12 publicada hoy- justifica la ausencia de una respuesta al golpismo proimperialista en Brasil, en el carácter “alegre, de samba del pueblo brasileño”.
Pero, además, la votación tuvo otro elemento llamativo. Fue la abstención de China, que tiene poder de veto en el organismo y podía haber bloqueado su salida también. Esto viene a continuación de las declaraciones del presidente chino Xi Jinping, realizadas esta semana donde prometió la mayor apertura de la economía del país asíatico, uno de las grandes exigencias del gobierno de Donald Trump.
Hay que denunciar el carácter provocador, asesino y de rapiña que tiene la agresión de Trump, Macron y May. ¡Fuera el imperialismo de Medio Oriente!

Nelson Marinelli

¿Qué hacer con (en) Venezuela?

A un mes de las elecciones EE.UU. deshoja la margarita

El fracaso de Washington en la cumbre de Lima, donde presionó para que los demás países se sumen la ofensiva contra Venezuela, y una serie de reuniones recientes entre funcionarios estadounidenses y venezolanos, sugieren que Caracas está lista para hablar. Y Washington, que amenaza con una intervención para impedir las elecciones presidenciales del 20 de mayo, también parece estarlo, tras su fallido intento en regionalizar el diferendo.
La encerrona que EE.UU. tendió a en Lima a los gobernantes del continente para conminarlos a adoptar una resolución y sanciones colectivas contra Venezuela, que coadyuvaran al derrocamiento del presidente Nicolás Maduro, se derrumbó como castillo de naipes, pese al apoyo del español Mariano Rajoy en gira por la región con los mismos objetivos.
Y el incitador, Donald Trump, ni siquiera se apareció por Lima. La presencia del vicepresidente Mike Pence (Trump prefirió lanzar misiles contra Siria), apenas disimula el fracaso del poderoso aparato económico, publicitario y mediático. Pence, rodeado de anhelosos dirigentes opositores venezolanos, trató de calmarlos con un cheque de 16 millones de dólares para que sigan aterrorizando y desestabilizando el país.
Se habla de tensa calma y de una eventual invasión para impedir las elecciones. El constituyente Julio Escalona señala que la operación contra Venezuela está preparada en detalle y no requiere una poderosa y masiva presencia de fuerzas militares estadounidenses, que ya están en las bases militares en Colombia y el Caribe. La fuerza principal será al ejército colombiano y sobre todo mercenarios, que también ya están en el terreno tanto en la frontera como en el interior de Venezuela, afirma.
Las operaciones de guerra psicológica han programado a sectores populares que sólo creen en las verdades imperiales pues las tienen sembradas en lo más profundo del cerebro. Esto no se resuelve sólo con razones y agitación. “Una acción contra Venezuela requiere multiplicar el caos hasta el infinito. Ahora es cuando vamos a ver elevación de precios y escasez de alimentos y medicinas, unido a inseguridad, crímenes horrendos”, señala.

¿Acercamientos o alejamientos?

Mientras se analiza la amenaza de una intervención extranjera, preocupa la actividad que desarrolla el Encargado de Negocios de EE.UU., Todd Robinson: se presenta en el Aula Magna de la Universidad Central con un mensaje plagado de insinuaciones, en la región de Barlovento se reúne con la gente de una chocolatería y con todo su equipo visita la emblemática Plaza Bolívar de Caracas y la sede de la Asamblea Nacional (en desacato).
“Toda una afrenta a la Asamblea Nacional Constituyente. Un contundente desconocimiento de la legalidad imperante en el país”, señala el exvicepresidente José Vicente Rangel, quien descarta que se trate de una provocación personal. Posiblemente sea parte de este juego de acercamientos y alejamientos. Pero vayamos al cuadro situacional:
El diputado Pete Sessions viajó a Venezuela para una reunión no anunciada con el presidente Nicolás Maduro el 5 de abril. El día anterior, el senador Dick Durbin se reunió en silencio con el mandatario, la presidenta de la Asamblea Constituyente Delcy Rodríguez, miembros de la oposición, los ministros de Salud y Nutrición, líderes empresariales, grupos de la sociedad civil, médicos y organizaciones humanitarias, en un viaje al país.
En febrero, un exfuncionario estadounidense -un experto cubano en la administración del presidente George W. Bush que había negociado con funcionarios venezolanos tras el golpe fallido de 2002-, se había reunido con Maduro, mientras el gobernador de Carabobo Rafael Lacava enviaba por esas fechas un mensaje en EE.UU. a los legisladores estadounidenses de que Venezuela estaba dispuesta a discutir la liberación de Joshua Holt, un mormón estadounidense preso desde hace 21 meses por participar en actos terroristas.
Según la agencia privada de inteligencia Stratfor, el motivo de la serie de reuniones es claro: Caracas está tratando de entablar negociaciones sustantivas con Washington, comenzando con la liberación de Holt, para lo cual plantea, a su vez¸ una serie de demandas, como la eliminación de las sanciones económicas y financieras y despejar la amenaza de un bloqueo petrolero.
Pero el establishment estadounidense insiste en que cualquier discusión entre EE.UU. y Venezuela parte de sacar a Maduro del poder. Incluso en el supuesto negado, incluso si los Estados Unidos persuaden a Maduro para que deje el poder, los miembros de su administración se asegurarán de que un "candidato de su elección" tome su lugar.
Incluso –en el supuesto negado de que EE.UU. persuada persuaden a Maduro para que deje el poder- es obvio que cualquier eventual sucesor será un candidato de su elección. Para que Maduro abandone la candidatura a la reelección en los comicios del 20 de mayo, EE.UU. debería abandonar las demandas de un voto libre y justo impulsado por la oposición abstencionista, apoyada por Washington y buena parte de sus socios europeos.
Ahora EE.UU. tendría que consentir que Venezuela celebrara las elecciones con Henri Falcon y el empresario-pastor evangélico Javier Bertucci como los únicos candidatos de la oposición en la contienda y mantuviera al primero de tal manera que pudiera tener la oportunidad de ganar.
Para Stratfor, una postergación de la elección sería una señal de que las discusiones en este sentido están en marcha, pero si EE.UU. continúa con las conversaciones, bien podría abrir una caja de Pandora de intereses en competencia que obstaculizaría las ya de por sí complicadas negociaciones.
Los cambios en el equipo de política exterior estadounidense, llegaron tras la fracasada gira latinoamericana del exsecretario de Estado y magnate petrolero Rex Tillerson. Los analistas de Washington señalan que organizar una transición sin Maduro, requeriría que Washington deje fuera de las conversaciones a la autodesmantelada Mesa de Unidad Democrática, hoy jugada a un abstencionismo suicida, reconocido por varios de los principales referentes de la oposición.
Difícil que esto ocurra con sus agresivos nuevos funcionarios de la política exterior, como el consejero de seguridad nacional entrante John Bolton. Obviamente tampoco les caerá bien a los políticos cubanoamericanos como el senador de Florida Marco Rubio, financista y promotor del terrorismo como forma de praxis política. Para Donald Trump negociar con la administración de Maduro arriesgaría alejar a los votantes en Florida en la próxima carrera presidencial.
Permitir que el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) lleve a cabo una transición lenta lejos de Maduro y hacia la coexistencia política con la oposición puede ser la forma más segura y más conveniente de controlar el caos de Venezuela, afirma Stratfor, tesis que rechazan los sectores estadounidenses más conservadores porque, en definitiva, deja al PSUV en el poder, controlando las instituciones más poderosas del país, como los militares, la burocracia del gobierno y la empresa petrolera estatal Petróleos de Venezuela.
Estados Unidos tiene dificultades para cuadrar el resultado con su intención declarada de eliminar la administración de Maduro del poder, aun cuando puede recurrir a esta solución, a falta de una mejor. Los obstáculos para llegar a un acuerdo son numerosos. La crisis de Venezuela sigue siendo una prioridad lo suficientemente baja para Washington como para no tener que entablar una negociación con el gobierno de Maduro si no quiere arriesgarse.
Que la oposición declare fraude, deje de postular candidatos y llame a la abstención no garantiza absolutamente nada. Algo parecido, dice el analista opositor Michael Penfold, sucede con el tema internacional. La oposición puede llamar a aislar al gobierno internacionalmente, a escalar sanciones económicas e individuales, pero las posibilidades de que este tipo de castigos produzca un quiebre definitivo en la coalición oficialista son por demás inciertas.
Nueve meses después del inicio de la primera ola de sanciones, los castigos no parecen haber tenido los efectos políticos esperados, agrega.
Hoy es inexistente de la capacidad de coordinación de la oposición para jugar en varios tableros simultáneamente, y son tres las variables a considerar de cara al futuro próximo: la cohesión interna del chavismo, la credibilidad de un escalamiento de las sanciones internacionales y el acceso al financiamiento externo, añade Penfold.
Mientras el año pasado tener elecciones presidenciales anticipadas era la principal consigna de la oposición –que para o por ello realizó revueltas y actos de terrorismo que segaron 200 vidas-, hoy una buena parte de la autodesintegrada Mesa de Unidad Nacional (MUD) se opone a las mismas, apuesta a un empeoramiento de la situación… y sueña con una intervención extranjera, pese que el globo parece haberse pinchado en Lima.
Pero hay una mayoría que no está de acuerdo con el abstencionismo y apoya a Falcón u otros candidatos menores.

El dólar y la dolarización

Y a no hay un solo tipo de cambio paralelo, y el dólar cotiza entre los 400 y los 650 mil bolívares, cota que bien puede ser superada en un mes, lo que produciría un verdadero shock de precios que virtualmente puede paralizar la ya contraída actividad económica y comercial si no toma el gobierno las previsiones del caso,
El portal 15 y último indica que a ello se debe sumar la escasez de efectivo y al efecto de las compras nerviosas que las familias hacen, por no hablar del acaparamiento que todo especulador también realiza para pescar en río revuelto. El shock ya está presente con una dramática contracción del consumo y un espiral de precios hiperespeculativo.
Más allá del sabotaje deliberado, los agentes económicos que el gobierno busca seducir para que inviertan y reactiven la economía nacional, optarán por no hacerlo esperando ver qué pasa en los comicios. Cosa similar pasa con la deuda: lo más lógico es que los tenedores no negocien con un gobierno que puede estar de salida, añade el portal.
De hecho, Henri Falcón, principal candidato de oposición, tiene como candidato a ministro de economía a Francisco Rodríguez, principal representante de tales tenedores de deuda a través de su firma buitre Torino Capital , y centra su programa en la dolarización.
Según él, cobrar y pagar en dólares no sólo remediaría todos los males, sino que los haría imposibles, creando la ilusión de que se puede tener todo a cambio de nada, y concluyen entregando nada a cambio de todo, señala el intelectual Luis Britto García.
Las dolarizaciones no solo implican la desaparición de la moneda nacional, forman parte de todo un paquete de medidas que compromete la independencia, el desarrollo y el sueño de la igualdad social, ya que incluye necesariamente la privatización de las principales industrias generadoras de divisas (en especial la petrolera) y el endeudamiento externo, aunque eso no se diga públicamente.
Para los memoriosos, un paquete similar al propuesto por Falcón y sus asesores de la banca extranjera, es el que determinó en 1989 el levantamiento popular conocido como Caracazo que terminó con la conchupancia del bipartidismo socialdemócrata-democristiano en el país, en la antesala del surgimiento del chavismo.
Cuando falta un mes para las elecciones presidenciales la sensación que existe en el país es que, prácticamente, la suerte está echada, ante la ausencia de una oposición coherente que se proyecte como alternativa, con un proyecto de país distinto al que representa el proceso bolivariano.
Es la misma oposición que venía de la guarimba y del terror callejero, que exigió elecciones adelantadas, la que insólitamente decidió negarse a participar y estimuló la decepción en su base electoral. Su posición sólo se puede explicar por la voluntad política de someterse a los dictados (y financiamiento) de Washington, la Unión Europea y el impresentable Grupo de Lima, que sigue deshojando las posibilidades de un plan alternativo al de gritar fraude, mientras aplaude los misiles contra la población siria. ¿Una vez más?

Aram Aharonian: Periodista y comunicólogo uruguayo. Mágister en Integración. Fundador de Telesur. Preside la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y codirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la )